De los mil colores que deseo ver su rostro.

De los mil colores que deseo ver su rostro.

sábado, 12 de mayo de 2012

Historias sin terminar...


Llego como los acomodados asumen en la política, vestido de gran conquistador y con un don que poco pueden darse cuenta. 

Asumió el roll sin siquiera saber de que se trataba, llenó con falsas sonrisas y excusas a todos quienes le dieron la errónea oportunidad. 

Con el tiempo fue reinando cada vez mas con menos consideración para el resto y todos los premios fueron para el. 

El pueblo asumió que esta situación estaba incrementando su soberbia con el paso del tiempo y que aparentemente nadie de la elite que lo acomodo ahí, tenía en cuenta de las catástrofes que estabas sucediendo en la ciudad. 

Hubo varios revolucionarios quienes intentaron brillar por tener mas conocimientos sobre la ciudad, pero esto dejaba en evidencia sus deficiencia como rey, y a cada uno de estos revolucionarios se les corto la cabeza o fueron trasladados a los suburbios de otros reinos, donde quien sabe de la vida de ellos. 

La vida en la cuidad bajo su reinado se volvió gris para el pueblo, indignados por que el silencio regia en el reino del gran soberbio como lo llamaban en las reuniones de quienes no soportaban mas  situación y pedían a gritos mudos que lo saquen del trono.

 Sus discípulos, quienes fieles a su rey por su trato muy apegado a ellos dándole lo que ellos querían y jamás poner un limite en las responsabilidades, ,comenzaron a abrir los ojos debido a su reiterada poca consideración y por sus repetidas ausencias a sus tareas como rey. 

Su canciller comenzó de a poco a cubir sus tareas y hasta llego a poner la cara y solucionar los problemas que ocasionaba la ausencia casi rotunda dentro del castillo del gran soberbio. Sin recibir un mínimo agradecimiento por parte de su superior el canciller comienza a mostrar su descontento y el pueblo le reclama e insiste en que el debería dejar que el rey empieza a cumplir sus tareas, pero el canciller sabe muy bien que si se planta como lo han hecho los revolucionarios anteriores, su cabeza rodara por la gran escalinata del palacio.  

La presión y el descontento aumenta mas cada vez que algún problema se presenta en el palacio, todo el pueblo exige responsabilidad por parte del gran soberbio, pero todos desconocen la gran ausencia del padre mayor, emperador de los reinos. Su ausencia y poco control sobre la mayoría de los reinos genera el desmedido comportamiento de loa reyes y la suprema libertad al gran soberbio a hacer de su reino lo que se le antoje.

El gran emperador es un mandatario muy prejuicioso que se maneja por comentarios de aquellos príncipes que desean furtivamente llegar al reinado de la manera fácil, hundiendo a quien les este pisando lo talones.  

Inocentes los ciudadanos creen en la posibilidad de cambio o incluso algunos crean la ilusión de que el canciller llegue al reinado por sus esfuerzos de que en la cuidad todo siga su rumbo a pesar de la corrupción desmedida del gran soberbio. 

Reuniones sociales en la plaza mayor, fervientes de pasión por un cambio demuestran la unión del pueblo a pesar de las diferencias internas que pueden llegar a haber dentro, el pueblo unido con un solo propósito: "el cambio"  que todos ansían desde un tiempo  atrás.  


Historias sin terminar...


Adopto una postura que jamás había tenido, esa actitud que robo de quien todo lo dio sin darse cuenta que alimentaba su autoestima tanto que el se creyó un Goliat. 

Insulso y con aires de grandeza quiso salir a gobernar con su nueva postura de gigante indestructible. 

subió de ranking en su entorno siendo una falsa imagen para el mundo, pero detrás de esa gigante postura solo se encontraba una realidad tan pequeña como la que en realidad era un hobbitt.  

En sus cenas de grandeza, estaban invitados varios grandes de la historia, sandino era uno de los mas concurrentes a los banquetes del hobbitt que comenzó a hacerse llamar Goliat, según el no había David que lo derribara. 

Cada cena era como una fiesta para el hobbit, y cada vez mas espectáculos sumaba.  
Su consejero era un inescrupuloso bufón engreído quien llenaba de malas ideas sobre la gente para subir el ego del gran Goliat.  

Historias sin terminar...

Se debían un viaje, lo habían programado hacia ya un largo tiempo pero sus agendas muy abultadas de tareas les imposibilitaba realizarlo. 
Lo pensaron, lo coordinaron y bien a la madrugada tomaron el vuelo en la pequeña nave blanca alemana. 
El viaje fue un poco extraño, neblinas obstaculizaban la vista del camino. Duro poco menos de cuatro horas y al llegar el clima no parecía recibirlos de buena gana. 
El destino elegido era poco común y de hecho desconocido para Rebecca, sin embargo Bernard había pasado varios años de su infancia recorriendo ese lugar. 

Según Bernard todo parecía estar igual que en aquellos años de infancia lejanos, la población no parecía haber crecido mucho e incluso la casa no tenía modificaciones. 

Dejaron su equipaje en la casa y arrancaron su día bien temprano, caminando para recorrer y ubicar donde proveerse de alimentos y cosas varias, caminaron varias cuadras que aparentaban no ser del mismo año donde ellos vivían, un año donde la tecnología era un recurso mas para la vida cotidiana, donde el estrés es moneda corriente y donde las pastillas son tan comunes como desayunar café. Un año donde el silencia para muchos es mas preciado que el mismo oro y donde la paz es una aguja en un pajar.  
Extrañados por encontrarse con esta situación siguieron camino esperando encontrarse con lo normal para ellos, sin embargo no fue así, el pueblo parecía vivir en el pasado. Bernard tuvo la sensación de que todo estaba tal cual como cuando el caminaba de pequeño bajo el cuidado de sus tíos.  
Llegaron a la avenida principal, o al menos eso parecía, pero no había nada del otro mundo así que siguieron camino hacia la playa, en ella se encontraron con la nada misma, por ende decidieron seguir caminando, al menos por un tiempo mas.

Nada para decir ni comentar, dejo algo que pelotee en mis horas de hacer nada.