De los mil colores que deseo ver su rostro.

De los mil colores que deseo ver su rostro.

sábado, 12 de mayo de 2012

Historias sin terminar...

Se debían un viaje, lo habían programado hacia ya un largo tiempo pero sus agendas muy abultadas de tareas les imposibilitaba realizarlo. 
Lo pensaron, lo coordinaron y bien a la madrugada tomaron el vuelo en la pequeña nave blanca alemana. 
El viaje fue un poco extraño, neblinas obstaculizaban la vista del camino. Duro poco menos de cuatro horas y al llegar el clima no parecía recibirlos de buena gana. 
El destino elegido era poco común y de hecho desconocido para Rebecca, sin embargo Bernard había pasado varios años de su infancia recorriendo ese lugar. 

Según Bernard todo parecía estar igual que en aquellos años de infancia lejanos, la población no parecía haber crecido mucho e incluso la casa no tenía modificaciones. 

Dejaron su equipaje en la casa y arrancaron su día bien temprano, caminando para recorrer y ubicar donde proveerse de alimentos y cosas varias, caminaron varias cuadras que aparentaban no ser del mismo año donde ellos vivían, un año donde la tecnología era un recurso mas para la vida cotidiana, donde el estrés es moneda corriente y donde las pastillas son tan comunes como desayunar café. Un año donde el silencia para muchos es mas preciado que el mismo oro y donde la paz es una aguja en un pajar.  
Extrañados por encontrarse con esta situación siguieron camino esperando encontrarse con lo normal para ellos, sin embargo no fue así, el pueblo parecía vivir en el pasado. Bernard tuvo la sensación de que todo estaba tal cual como cuando el caminaba de pequeño bajo el cuidado de sus tíos.  
Llegaron a la avenida principal, o al menos eso parecía, pero no había nada del otro mundo así que siguieron camino hacia la playa, en ella se encontraron con la nada misma, por ende decidieron seguir caminando, al menos por un tiempo mas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario