Sus manos tocaron mi cabeza y acariciaron mi pelo, su intencion fue animarme, pero consiguio,una vez mas, encandilar mi salida y quede atrapado en su sonrisa picara.
La costumbre mata al placer dicen por ahí, pero a su vez la costumbre genera la busqueda de ese placer.
Ya no son cuentos, ya soy el personaje de la historia.
Me contagia y me desborda el frenesi de poseerla, una vez mas ese esmeralda me volvio a llamar la atencion, mas y mas cuento las horas para verla y quien sabe algo mas tambien.
Lo oficial solo tira todo a la basura, y creo una maqueta identica a la de hace un tiempo atras y dddd no gracias paso.
Hasta las manos, hasta el cuello asfixiado de su ternura diaria, y paranoico de su cuerpo.
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