
No vino para decirme tengo miles de cosas que contarte, no vino para ofrecer su amistad, no vino a mostrarse en persona, solo vino para voltearme la cabeza con un bat.
Se levanto del cajon de los recuerdos, forzo el candado y su objetivo era mi cabeza lo logro.
Me agarro desprevenido y me arroyo con un camion.
Mi cabeza giran y giran sus palabras, en el medio de la cama mis ojos no quieren cerrarse, el telefono al lado, para seguir enterrando mi calma y mi paz, varios metros bajo tierra.
Y caigo y recaigo, tiemblo y accedo, vueltas y vueltas, un sin fin de momentos con polvo, docenas de fotos y videos que todavia no me anime a soltar.
Un error tan comun en mi, el de no borrar por completo el pasado.
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